Cortijo de Arriba

 

 

 

 

El cortijo está construido guardando la antigua estructura de un cortijo típico de aceituneros, como en su día lo fue. Los aceituneros permanecían en el cortijo desde el otoño hasta la primavera, se trasladaban desde la comarca de Los Pedroches y permanecían en el cortijo todo el invierno, haciendo las labores propias del olivar ya que tras el desvareto venía la recolección de la aceituna,  después estaba la tala de los olivos (poda de las ramas más viejas y peor situadas) y tras esta se hacia la quema del ramón ( se queman todos los restos de la tala y se conserva la leña para la lumbre del siguiente invierno).

Tras las actividades en la sierra los trabajadores se volvían a sus pueblos de origen a pasar el verano.

 

 El cortijo está dispuesto en torno a un amplio salón, a sus lados están distribuidas una cocina con barra americana, tres dormitorios, un cuarto de baño completo, en el exterior y junto a la barbacoa existe otro aseo completo con ducha.

El cortijo tiene 3 habitaciones para 6/8 plazas. El salón tiene chimenea campera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Está dispuesta la ropa de cama y baño, además de todo el menaje y útiles de cocina. Microondas, existe televisión en color.

La leña para la barbacoa y la chimenea está a libre disposición.

Piscina de 6 m x 4,5 m.

la vereda de Peñaáguila discurre cerca del Cortijo de Arriba