Día de Córdoba 12 de agosto de 2003
cardeña-montoro.
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Trabajos no
forzados
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Arriba, una de las voluntarias, después de la poda, recoge las ramas en un paraje cercano a la aldea de Azuel. Abajo, otro grupo reforesta la Fuente del Pilón, una zona que, hasta su actuación, estaba llena de basura y escombros y que, cuando terminen, servirá de recreo. |
J. M. Maldonado.
El Parque Natural de Cardeña-Montoro acoge estos días un
campo de voluntariado que recupera algunas zonas deterioradas. Desde el pasado
viernes y hasta el 17 de agosto, 20 jóvenes trabajan para limpiar espacios,
repoblarlos y señalizar sus plantas con el objetivo de que todo el que los
visite pueda disfrutar de la riqueza botánica de estas sierras. Según el monitor
del campo, Miguel Aparicio, "el duro y desinteresado esfuerzo de los voluntarios
no será en vano porque la gente respeta lo que no es capaz de hacer; cuando vea
su entorno recuperado se esforzará para que siga así".
El proyecto, emprendido desde la Consejería de Medio
Ambiente en colaboración con la asociación Guadamatilla, se desarrolla en el
centro de recepción del Parque y en dos parajes de Cardeña: la Fuente del Pilar
y otra cercana a la pedanía de Azuel. Allí comenzaron ayer los trabajos. Desde
temprano, dos grupos de jóvenes los limpiaban de escombros y suciedad, el paso
previo a su reforestación y acondicionamiento. Isabel, una de ellos, se
lamentaba sobre el mediodía "de las hormigas, que te corren por todo el cuerpo;
sin embargo, lo peor es el calor". Sus compañeros comentaban lo mismo, pero
Isabel afirmaba que todos se sentían satisfechos porque "ya está recogida la
mayor parte, y resulta increíble ver la clase de cosas que han abandonado aquí".
Separados por algunos kilómetros, un segundo grupo hace las
mismas labores en Azuel. Peri, su coordinador, cortaba malas hierbas mientras el
resto limpiaba el entorno de ramas caídas y basura, acumulada alrededor de la
fuente. Los comentarios sobre las altas temperaturas se repiten aquí: "El
Lorenzo está cabreado", bromeaba Kiski, una onubense que ya ha participado en
varios proyectos de voluntariado. Para David, estudiante de Relaciones Laborales
en Granada, ésta tampoco es su primera experiencia. "Venimos aquí porque nos
gusta la naturaleza o porque complementa nuestros estudios, pero también para
conocer a gente", confesaba. La buena convivencia es una pieza clave para que el
trabajo se realice correctamente. Así lo cree Miguel Aparicio, que la definía
como "un Gran Hermano en el que no puede haber problemas. Por la tarde nos
reunimos y, si existe alguno, lo solucionamos".
Cada día, los grupos actúan en un sitio distinto y realizan
nuevas actividades que, en algunos casos, requieren de la participación de los
habitantes de Cardeña, como en las entrevistas para recopilar información sobre
los usos medicinales de las plantas. Aparicio resaltaba la colaboración y el
trato recibido por los vecinos, "que agradecen el esfuerzo de unos chavales que
ni siquiera conocían la zona y están dándolo todo por mejorarla". El próximo día
17, cuando se marchen, el centro de recepción del Parque tendrá un jardín
botánico de plantas autóctonas y las fuentes del Pilar y la de Azuel serán
espacios de recreo con arbolado.
El concejal de Cultura y Deporte de Cardeña, José Ramón
Rodríguez, se felicitaba por esto y apuntaba que el Ayuntamiento y Guadamatilla
estudian repetir la experiencia en los próximos años "para que no caiga en saco
roto". Su área está desarrollando, de manera paralela, un programa de
actividades que complementan al campo de voluntarios y que pretenden aunar la
vida normal del pueblo con la naturaleza que lo rodea.